martes, 14 de agosto de 2018

Mitos sobre preparación Física


EL MITO DE LA PREPARACIÓN FÍSICA EN MÉTODO INTEGRADO Y PERIODIZACION TACTICA
El entrenamiento en especificidad es la causa y el efecto que buscan y desarrollan las dos metodologías para ajustarse a la realidad del juego como parte del aprendizaje y de la asimilación de los componentes previos a poder competir bien. Las dos metodologías modernas, periodización táctica y modelo integrado, tienen algunos puntos parecidos. Uno es el de entrenar en especificidad. Las dos metodologías buscan un acercamiento a la realidad del juego desde el propio entrenamiento.
a) El modelo integrado
Entendemos que la mejor forma de globalizar todos los componentes del juego es jugando, es trabajando en el propio juego, en su interpretación y en la comprensión de los sucesos. Así pues, la causa para buscar la globalidad será la especificidad. En el modelo integrado se busca y se utiliza un modelo de entrenamiento que reproduzca el juego y permita alcanzar un óptimo rendimiento.
En palabras de Óscar Cano: “No se entrena así porque sea más motivante, sino que eso es una consecuencia, pero la causa fundamental siempre será la especificidad respecto a la naturaleza de la tarea a enseñar”.
La imagen puede contener: una o varias personas y exteriorCausas y efectos del entrenamiento integrado:
– Causas
Naturaleza de la tarea a enseñar-entrenar: naturaleza-táctica
Lógica del juego
– Consecuencias
Desarrollo de la capacidad de juego
Disminución de la incertidumbre del juego
Se ahorra tiempo y energía
Es más motivante
Permite simultanear el entrenamiento técnico y físico
Aquí sí que hay una gran diferencia respecto a la periodización táctica. Cuando Antón nos habla en referencia a las cargas físicas o condicionales, considera “que se tienen que diseñar tareas en las que se predomine el desarrollo de uno de los sistemas por encima del resto, pero siempre que ello no suponga abandonar por completo la lógica del juego”.
Óscar Cano nos detalla éste contenido físico: “Lejos de incorporar un contenido físico a una tarea técnico-táctica, entendemos que se trata de no quitárselo, sino simplemente tenerlo en cuenta, realizarlo de la forma más adecuada que encontremos y en la medida de lo posible, intentar ser objetivos en el intento de cuantificación”.
Juanma Lillo nos dice que no hay preparación física: “Es que eso no existe. Tú sales por la mañana a hacer una actividad fisiológica y modifica tu estado de ánimo, pero si no tienes un estado de ánimo ‘x’, no puedes hacer una actividad fisiológica. El ser humano es un todo, andar fracturándolo ha generado muchos problemas…”.
Hablando del tema que mencionábamos anteriormente de separar factores y de darle más importancia relativa que a la globalidad de las funciones en beneficio del juego, Seirul·lo nos dice: “Antes se pensaba que primero había que fabricar un atleta y luego que jugase a lo que sea. Si se quería entrenar la resistencia, se entrenaba por igual en el monte, en el mar… donde fuese. Y luego adaptaban esa resistencia a su deporte. Y no es así. Así pierdes tiempo y energía, pues cada deporte requiere su tratamiento específico”.
b) La preparación física en la periodización táctica
Para hablar de preparación física en la metodología de la periodización táctica tenemos que dirigir los ojos hacia el maestro Rui Faria, el cuál señala Mourinho como un preparador físico diferente.
Rui Faria habla sobre los objetivos de la periodización: “Lo que sucede es que el objetivo final es jugar. Y si ése es el objetivo, el entrenar sólo puede tener un significado: hacerlo jugando. Si el objetivo es la mejora de la calidad del juego y de la organización, esos parámetros solo se consiguen concretizar a través de situaciones de entrenamiento o de ejercicios donde se consiga trabajar esa organización”.
Ya sabemos que en la preparación física actual se habla mucho sobre los conocidos picos de forma, que son aquellos momentos de la temporada donde el preparador físico y/o entrenador buscan que el equipo esté con mas velocidad para poder competir mejor. Rui Faria nos dice que “en el fútbol, teniendo una competición que dura diez meses y el periodo de preparación corresponde a un mes o mes y medio, no es importante este pico, lo que conviene es mantener al equipo durante el periodo competitivo con la máxima rentabilidad, grandes sin oscilaciones”.
Este máximo de rentabilidad, que podríamos confundir con pico de forma en la preparación física tradicional, es simplemente el nivel óptimo de desenvolvimiento, colectivo e individual de una forma regular del juego que nosotros pretendemos alcanzar.
Xavier Tamarit nos ayuda con su reflexión: “La periodización táctica no da lugar a ejercicios analíticos y descontextualizados. Es por ello que rechaza entrenamientos específicos o técnicos separados del modelo de juego, ya que esto conduce a una inespecificidad en el proceso”.
CAUSAS COMUNES
El entrenamiento es el camino para la meta final, que es conseguir unas herramientas que nos permitan competir adecuadamente en la competición. Podemos entrenar de la manera que cada uno crea conveniente para lograr los objetivos, que deberían ser acercarse al juego de la mejor forma posible. 
El entrenamiento en especificidad es la herramienta actual que mejor define la globalidad de los factores y asimilar unos comportamientos de interpretación que nos sirvan para responder con buenas decisiones.
Podemos optar por darle una especificidad táctica a nuestros entrenamientos, basándonos en acercarnos a lograr el modelo de juego que pretendemos, ayudándonos en la periodización táctica. Podemos optar por darle una especificidad de la globalidad de los factores dándole el toque necesario para que la tarea logre los objetivos del factor que mejor nos convenga desarrollar para acercarnos a la integridad.
Periodización táctica contra modelo integrado, modelo contra sistema, táctica en beneficio de la globalidad, globalidad en beneficio de los objetivos.
Las metodologías son diversas, como son diversas las opiniones que nosotros podamos tener. La verdad no es absoluta, al éxito se llega de muchas formas, la duda es permanente.

miércoles, 2 de mayo de 2018

INTERESANTE ENTREVISTA A PACO SEIRULO

Seiru-lo “Si no tenemos la pelota corremos y no nos gusta correr”.
P. Entiendo que para usted la preparación física, como tal, no existe.
R. Esta claro que las tradiciones, o las formas de entender la condición física han ido cambiando mucho con el tiempo. Yo no entiendo una preparación física aislada de lo que es el elemento del futbol. Todo lo que se haga en la cancha, entendido como preparación física, tiene que ir ligado con el futbol y con los intereses tácticos, cognitivos. La preparación física tradicional aumenta la condición física con cuestas, con pesos, con sprints, carreras en la playa, en el bosque. Para mi esa preparación física para el futbol no vale, no existe.
La condición física tiene que estar integrada en el entrenamiento total del futbol. Hablando en términos tradicionales: la técnica, la táctica, la preparación física, la psicológica todo tiene que ser uno. No puede ir la preparación física por un lado que no tenga nada que ver con los gestos del futbol, los espacios del futbol, con las relaciones interpersonales del futbol.
P. ¿Cuándo cambió esto en usted? 
R. De niño jugué al fútbol hasta que me pusieron gafas y ya con gafas no podía jugar. Por eso cambie al atletismo. Tengo una formación básica del atletismo. Durante el tiempo en el que estuve en mi formación como licenciado de educación física me valió para entender los conceptos fundamentales del entrenamiento humano, del entrenamiento deportivo. Es hacer a un sujeto, capaz de soportar un esfuerzo. Vi que el atletismo y todo lo que concebía, la velocidad, la fuerza, la resistencia, tenían pruebas especificas para medir esas velocidades, o esa fuerza o esa resistencia. Me extrañó mucho que al pasar al ámbito de la práctica de los deportes de equipo, que en esos deportes se hacían las mismas cosas que en el atletismo. Salidas desde abajo, ‘en sus marcas, listos’ y corrían cinco o seis, sprints de 25 metros. Nunca he visto en deportes de equipo a un jugador detenido, esperando un estímulo acústico para correr a velocidad en una línea sin que nadie le moleste.
P. Estos modelos tradicionales deben encontrar un agente de cambio que los modifica. ¿Cuál fue ese agente de cambio en sus métodos?
R. Estudiando ciertos modelos de conocimiento complejo vi que el soporte de la condición física tradicional no llegaba a donde llega la ciencia de la complejidad. Entendí que estudiando la complejidad podía cambiar el soporte de las actividades que necesitaban los deportes de equipo. A partir de ese momento cambié. Hasta los 25-28 años estuve preparando “atléticamente” a los deportes de equipo. Entendiendo al ser humano como un ser complejo, una estructura híper-compleja, te permite construir las tareas en otra dimensión y hacer otra preparación física mas especifica a los deportes de equipo.
P. Entendiendo que el trabajo en los deportes de equipo entonces tiene particularidades concernientes a cada deporte ¿hay similitudes en el trabajo?
R. Muy pocas cosas comunes. Se tiene que hacer una condición física específica para cada deporte de equipo. Para el básquet por ejemplo, maneja un objeto con las manos, el desplazamiento se hace con las piernas y la capacidad de relación interpersonal se hace con el balón que se agarra con la mano. Eso hace que la motricidad pueda ser muy distinta. Puedes estar mas tiempo en el aire por ejemplo. Puedes diferenciar las acciones de desplazamiento de las acciones con las manos. El voleibol se parece en el algo al básquet pero mas al fútbol, donde tienes posesión del balón siempre lo estas impactando. Pero en el fútbol se conduce el balón y uno se desplaza con los mismos segmentos, los brazos solo se utilizan para equilibrarte y protegerte del contrario o identificar los espacios que puedes ocupar con tu cuerpo, anticipándote al adversario. Tener que realizar la tarea de desplazamiento asociada al control del balón hace que el fútbol sea de los deportes que exige más a la motricidad humana.
P. ¿Qué lo lleva a ver al fútbol como un deporte colectivo tan distinto?
R. Para golpear el balón en una determinada dimensión, tengo que organizar todo el cuerpo en esa determinada dimensión. Para diferenciar la superficie de golpeo del píe, tengo que reorganizar mi cuerpo otra vez en la dimensión que yo quiero golpear el balón. En los deportes que se juegan con los pies y con las manos esto es totalmente distinto. Yo puedo estar desplazándome hacia la derecha y organizarme en otra dimensión que no es la de mi desplazamiento. En el fútbol esto no es posible, esto complica las relaciones que yo puedo establecer en el espacio. Los grandes jugadores de fútbol antes de desplazarse, deben identificar para que se van a desplazar. Mientras que los jugadores de otros deportes en los que se desplazan con los pies, pero trabajan con las manos pueden ocultar hasta el último momento esta posibilidad de interacción con el oponente. En el futbol, si estoy corriendo hacia un sentido, las piernas que son los ejecutores del gesto, están orientadas hacia esa dimensión. Debo estar continuamente recomponiendo mi actitud corporal para orientarme en la dimensión mas eficiente para relacionarme con mis compañeros. Si juego cerca de la banda, hay un gran espacio de mi posibilidad de adaptación que esta cerrada y tengo que orientarme en la dirección en la que observo mas terreno de juego, estoy coartando mi motricidad y necesito tener recursos superiores en ese espacio y en ese tiempo que en los otros deportes en los que puedo estar en esa dimensión de la banda y tener todo el espacio ocupado para relacionarme con las manos. Todo esto hace que el futbol sea claramente diferenciado porque lo cognitivo y lo motriz y lo condicional esta muy relacionado con el gesto especifico del futbol.
P. Otra de las singularidades del futbol es la posesión o no de la pelota. Un concepto popular lleva a creer que los equipos defienden bien o atacan bien. ¿Se puede defender y atacar en el futbol? ¿Es una cuestión de posesión? 
R. Es tener o no tener la pelota. El futbol se juega con un balón y si tienes el balón puedes atacar o defender, mantenerlo de alguna manera. El proceso de identificar las partes de defender y atacar es muy complicado. El juego se hace a través del balón. Puedes estar jugando solo cuando lo tienes. Eso es lo que hacen los niños. Siempre pongo este ejemplo. El balón era mío pero mi hermano iba a buscarme para quitármelo. Lo hacían, y tenía que gritar porque no me lo devolvían. Si yo quiero jugar debo tener el balón. ¿Como lo tengo? Yo paso el balón a mi compañero, pero ninguno de los dos lo tiene. En el balonmano se tiene. Pero en el futbol se conduce el balón, no se tiene aprehendido. Cuando hacemos juegos de posesiones, entendemos que cuando el mismo equipo ha dado tres toques entonces si tenemos un tiempo de posesión. Si al segundo toque se pierde entonces nunca se tuvo. En el momento que nosotros tenemos el balón podemos decidir si mantenemos el balón sin riesgo de perdida, entonces nos defendemos. Si jugamos el balón con mas riesgo de perderlo entonces estamos atacando. Pero la identificación de defender y atacar no se refiere al hecho en si. Sino con la intencionalidad que cada jugador al pasar el balón al compañero. En la dimensión relacional, socio-afectiva. La intencionalidad de la comunicación interpersonal o intergrupal.
P. En el marco de juego de posesión ¿es tan importante la recuperación como la tenencia? 
R. Es que si no lo recuperamos no lo tenemos. Muchas veces en el futbol se dice “ahora vamos a recuperar la pelota”. El concepto que tiene cada jugador es que “la pelota es mía y de mi equipo y la queremos para poder jugar”. Si no tenemos la pelota estamos corriendo y no nos gusta correr. Nos gusta jugar al futbol, pasarnos la pelota. Esa energía interna que te da esa intención es la que te hace estar continuamente, cuando pierdes el balón, con ganas de ir a buscarlo estés donde estés. La función del entrenador es organizar esa forma de recuperación del balón lo antes posible. En el momento que perdemos como nos organizamos para tener el balón inmediatamente. Si somos capaces de inculcar a nuestros jugadores que el balón es lo que nos hace fuertes tenemos un paso muy grande dado.
P. En esa organización con la intención de poseer la pelota también está el paso posterior a la perdida de la pelota. ¿Se prepara colectivamente el equipo para estar posicionado de manera que con la tenencia de la pelota se esta mejor para recuperarla? 
R. Claro. Para relacionarnos a través del balón necesitamos tener una determinada organización espacio-temporal. Hay espacios de superioridades que se refieren a distintos aspectos del juego. Cuando hay mayor cantidad de jugadores en una zona, tenemos superioridad numérica. Pero a veces teniendo inferioridad numérica estamos mejor posicionados o si estamos relacionados los que nos identificamos más los que nos pasamos mas la pelota, tenemos superioridad socio-afectiva. Si hay tres jugadores que tienen una gran vocación “de ataque”, capaces de diseñar espacios para llegar a la portería pues tenemos una superioridad técnica. Emotivo-evolutiva. Todos estos tipos de superioridades te ayudan a que cuando pierdes el balón, cualquier superioridad que tengas la utilices. Si es numérica, acercándose al que esta mas cerca, los otros tapando a los posibles receptores del balón del contrario. Si es posicional, estamos coartando la posibilidad que ese sujeto que nos ha robado el balón pueda relacionarse. Si es emotivo-evolutiva, tenemos un espacio inmediato de cooperación que como los lobos de la manada, cada uno hace una función para atacar a la presa. Esa situación nos permite interpretar que cuando perdemos el balón utilicemos la superioridad que en ese momento beneficie al equipo.
P. ¿Cómo se disponen esas superioridades? 
R. Por la organización del espacio que tuvimos antes de perder el balón. Por eso mucha veces el que dice que hay que hacer muchos pases para llegar al arco se equivoca. Hay que hacer los pases suficientes para organizarnos en el espacio y en el tiempo, en la dimensión que nosotros estimamos en cada momento que puede ser mas eficiente para hacer esas dos cosas. O para mantener el balón sin riesgo de perderlo o el espacio adonde vamos a arriesgar perderlo, nos organizamos con la intencionalidad que podemos perder el balón y pasar al contrario. Buscamos la superioridad sea numérica, posicional, cognitiva, socio-afectiva para actuar sobre la dimensión de recuperar el balón.
P. Para esa interpretación conceptual se exige mucho al físico y a la voluntad. Ante esto ¿cómo se prepara un jugador para soportar una temporada de 60 partidos a ese ritmo?
R. El proceso del que te hablo, de entender así el futbol, no se hace en una temporada. Es una filosofía de entender el juego, un poco la filosofía del Barcelona. La identidad de un equipo es concretamente definida por el tipo de jugadores que tiene y la filosofía que conlleva el entorno en el que están esos jugadores. Si en la dimensión del entrenamiento se fomentara algo que no fuera estrictamente eso, se complica. Si nosotros tenemos una condición física ajustada a lo que necesita ese jugador, se puede mantener toda la temporada. La cualidad, en términos tradicionales, predominante para eso es la resistencia a la fuerza y la velocidad. Ese tipo de cualidad se recupera muy rápido y se puede estar entrenando prácticamente todo el año. Mientras si hiciéramos el ciclo de entrenamiento “tradicional, resistente” tendríamos muchos problemas para mantenerlo toda la temporada. La carga de competición es muy alta, tres partidos por semana y si además tuviéramos que entrenar resistencia estaríamos haciendo mas lentas las formas de desplazamiento que necesita el jugador en este tipo de juego. Nosotros siempre tenemos la tendencia a trabajar en entrenamiento poco tiempo, pero siempre ha muy alta velocidad. Esos elementos a muy alta velocidad se optimizan siempre con muy pocas repeticiones y mas tiempo de pausa. Con situaciones de juego reales en espacio reducido. Todo esto te da posibilidades de estar prácticamente toda la temporada en buen estado de forma.
P. La tradición habla de pretemporadas como si fueran estaciones de servicio para llenar el tanque en espera que este dure toda la temporada. Entendiendo el concepto de lo que es el acondicionamiento físico, ¿las pretemporadas convencionales desaparecen?
R. Otro de los conceptos que entendemos que son fundamentales para el fútbol es la optimización del jugador. No la organización de tiempo de entrenamiento en función del momento de la temporada en la que está. Esto supone que en las etapas formativas del jugador posiblemente los 12, 16, 18 años tengamos que respetar mas los conceptos tradicionales de pretemporada, temporada y tiempo de descanso o transición. Pero en los que llevan seis o siete años entrenando así, su organización metabólica, adaptativa a ese tipo de forma de practica se hace ya tan continua que para subir una cualidad en esa organización se hace muy complicado. Si tu quieres en la pretemporada cargar el tanque de resistencia, tienes que hacer grandes volúmenes de resistencia entonces no puedes entrenar los elementos del juego. Porque se hace lento el juego y las relaciones interpersonales. Cuando quieres volver a recuperar todo eso posiblemente la resistencia que has optimizado ha perdido su beneficio. Cuando ya estas en la alta competición la pretemporada no tiene sentido.
P. ¿Cómo organiza una pretemporada dentro de este concepto?
R. Nosotros viajamos a EEUU y lo hacemos tras una semana de entrenamiento sin competencia. Cinco días y al sexto día ya competimos. Tenemos que centrarnos en que el jugador este dispuesto en cada momento a jugar un partido. Si puede ser cada tres días, pues cada tres días. Nosotros hemos estado casi cuatro años haciendo mas del 80% de semanas jugando dos partidos semanales al estar en tres competiciones. Es imposible pensar que trabajando mes y medio de pretemporada te va a servir nueve meses mas tarde. Es una ilusión, una cosa imposible. Tienes que estar haciendo micro ciclos estructurados, micro entrenamientos, que nos sirven para diseñar las cargas inmediatas a los partidos y centradas en el individuo que pueda estar siempre en condiciones de poder competir y no tener una condición de entrenamiento muy alejada de poder competir al alto nivel.
P. ¿Se termina con este concepto, el desarrollo de atletas para jugar al fútbol? 
R. Antes se hablaba que primero hay que hacer atletas y después futbolistas. He estado mucho tiempo entrenando atletas, velocistas, lanzadores. Si haces un atleta verdaderamente será un atleta. El niño desde que tiene 6 años tiene que ser futbolista y tiene que aprender la motricidad especifica del fútbol, las condiciones espacio-temporales del futbol, las relaciones interpersonales, la emoción del juego del fútbol, las tradiciones y la sabiduría del juego del fútbol. Hacer primero un atleta y luego cambiarlo a futbolista es muy difícil. No llegará a sentirlo tan suyo como en el caso primero. Desde el principio debe ser jugador de fútbol

miércoles, 31 de mayo de 2017

La evaluación morfofuncional

Saber el estado físico y de salud en el cual una persona se encuentra puede llenar al individuo de orgullo, si es que se está sano, y puede también prender los focos rojos y dar la alerta si se detectan síntomas que demuestren una irregularidad en alguno de los rubros de la salud.



¿Qué es la Evaluación Morfofuncional?
Como su nombre lo indica, es una prueba mediante la cual se realiza un examen del estado de salud y de las cualidades físicas del individuo. A través de la medición de funciones biológicas que se realizan en laboratorios específicos, este estudio general determina el estado de salud, el grado de adaptación deportiva y la capacidad física de la persona, identificando con ello, factores de riesgo que pongan en peligro su capacidad de rendimiento y poder emitir así un diagnóstico completo e integral.
La evaluación Morfofuncional se compone de las siguientes pruebas:
  • Historia Clínica
  • Pruebas Bioquímicas
  • Diagnóstico Integral
  • Examen Odontológico
  • Ergometría
  • Antropometría
  • Nutrición
  • Electrocardiografía
  • Biomecánica
  • Espirometría
  • Psicológica

Se elabora una historia clínica para conocer los antecedentes patológicos, personales y familiares, así como una minuciosa historia deportiva de los examinados. De este modo se pretende identificar cuál es su estado de salud y sus antecedentes deportivos.
Se realizan pruebas sanguíneas o de bioquímica, por medio de las cuales, se miden los niveles de glucosa, colesterol, triglicéridos y ácido úrico.
Posteriormente, el deportista se somete a un examen odontológico. En ciertas ocasiones, el estado general que guardan nuestros dientes, si presentan alguna enfermedad o alteración, se ve reflejado en el padecimiento o tendencia a manifestar lesiones musculares en los deportistas o individuos en general.
Para completar la evaluación del estado de salud general, se practica un electrocardiograma en reposo, con el cual, se registra la actividad del corazón y ello permite detectar o descartar cualquier tipo de alteración en este órgano vital. También se aplica una prueba de espirometría, la cual valora la capacidad pulmonar de la persona.
Si el médico que lo atiende no encuentra ninguna contradicción o anomalía, continuarán los estudios sobre el aspecto físico. Viene entonces la evaluación en el laboratorio de antropometría. Aquí, mediante mediciones, se obtiene la composición corporal de grasa, músculo, hueso y peso residual; así como las tendencias que tiene cada persona en su constitución física o de acuerdo al deporte o actividad física que realiza. También en este laboratorio, se estudia la estructura y proporcionalidad de acuerdo al peso y estatura, éstos son aspectos también considerados en los estudios y se les aplica una somatoscopía, la cual permitirá identificar si existen alteraciones esqueléticas. Esta valoración permite ubicar en qué tipo de deporte pueden tener mejor rendimiento desde el punto de vista antropométrico.
En el laboratorio de ergometría, se establece la capacidad aeróbica y anaeróbica para los diferentes trabajos. Se practican pruebas de esfuerzo con la finalidad de descartar el riesgo coronario y su consumo de oxígeno, lo cual se traduce en la resistencia que presentan para determinadas cargas de trabajo. La también llamada prueba de esfuerzo en una banda caminadora, evalúa la adaptación del corazón y mide la capacidad física del individuo.
En el laboratorio de biomecánica se determina la fuerza y se realizan mediciones de cinco grupos musculares o de los principales grupos que intervienen en la práctica deportiva. La coordinación, velocidad de reacción, el salto, la flexibilidad y la elasticidad en diferentes posiciones, son también objeto de análisis.
Durante el proceso de la evaluación, el individuo pasa por un laboratorio donde se le interroga sobre su alimentación. La información obtenida se coteja con su historial deportivo y con base en las horas de entrenamiento, el tipo de ejercicio, la frecuencia con que se practica, las actividades académicas, laborales y la forma de trasladarse a sus centros de estudio, trabajo y deporte; tomando en consideración su estado de salud y su porcentaje de grasa y músculo, se hace un balance energético para establecer una dieta ideal. Se entregan equivalencias en el consumo de alimentos y a partir de sus gustos y disponibilidad, pueden establecerse patrones de alimentación sana.
Posteriormente, en el laboratorio de diagnóstico integral se entregan los resultados obtenidos a lo largo de todo el recorrido de la evaluación. Este diagnóstico integral, orienta al individuo sobre un acondicionamiento físico-deportivo adecuado, y es el objetivo final de este examen.
Es importante destacar que esta evaluación permite al cuerpo técnico de cualquier disciplina deportiva tener los mejores deportistas para un mejor resultado después de un proceso de entrenamiento óptimo.


Fuente: Dirección General de Deporte Universitario UNAM

viernes, 12 de mayo de 2017

Programación y planificación del entrenamiento

El entrenamiento siempre está enfocado a mejorar la capacidad de nuestros jugadores en todos los aspectos que lo componen: técnico-táctico, físico y psicológico-desarrollo personal. Para ello debemos de saber en todo momento que entrenar para que los resultados del mismo se transfieran al juego de nuestro equipo de forma que aumente el rendimiento del mismo.
Partiendo de la base de que la finalidad del entrenamiento es mejorar todas las capacidades que lo componen en el fútbol formativo y en el fútbol competitivo es mejorar el rendimiento de nuestro equipo, se puede decir que independientemente si hay planificación o no la hay, siempre que se consiga llegar a unos objetivos determinados aparentemente se consiguen los resultados esperados. La no planificación del entrenamiento generalmente tiene éxito cuando tenemos un grupo de mucha calidad técnico-táctica, mentalmente fuertes y que físicamente llegan en un estado óptimo.
Nosotros creemos que planificar el entrenamiento e ir modificando objetivos y tareas en función de los resultados que tengamos nos va a dotar de más posibilidades y control a la hora de sacar el máximo rendimiento de nuestro equipo.
En este caso dejamos una planificación tradicional que puede ser valida para llevar una buena organización de la temporada y planificación de los contenidos a trabajar. La distribuiremos por diferentes fases, desde las más amplias hasta llegar a la sesión de entrenamiento.

MEGACICLO
Esta fase está enfocada para una planificación de cuatro años. Se utiliza sobre todo en el fútbol formativo cuando en la estructura de un club se planifican objetivos para determinadas edades (benjamines, alevines, infantiles, etc). A su vez de puede dividir en dos sub-megaciclos. Los objetivos deberán de ser generales en función de la edad y específicos en función de las características de entrenamiento y juego que tengamos en un determinado club. En el fútbol competitivo también se utiliza cuando existe un proyecto a largo plazo y se deposita la confianza en un determinado cuerpo técnico para llevarlo a cabo.
MACROCICLO
Corresponde a una temporada y deberemos tener en cuenta el calendario de competición, parones ligueros y otras competiciones que dispute nuestro equipo. Lo podemos dividir en tres o cuatro períodos según las características de nuestra temporada. Una distribución clásica sería (Macrociclo 1: Pretemporada, macrociclo 2: Competitivo y macrociclo 3: transitorio final de la temporada. En función si hay periodos largos de descanso como en el periodo navideño podemos incluir otro macrociclo para adecuar de nuevo el estado general del equipo como hicimos en pretemporada. Cada periodo del macrociclo estaría compuesto por mesociclos con objetivos definidos.
MESOCICLO
Se distribuyen en periodos generalmente de cuatro semanas, distribuidos en 3 semanas de trabajo de carga y 1 de descarga y recuperación. Los objetivos son muy definidos y específicos para cada área de trabajo del entrenamiento y según el periodo del año que se encuentre tendrán una carga de trabajo determinada.
MICROCICLO
Corresponde a una semana de entrenamiento distribuido con varias sesiones de entrenamiento. Lo mínimo recomendable deberían de ser 3 sesiones de entrenamiento semanales pero según club o categoría resulta algunas veces complicado tener un mínimo número de entrenamientos. Importante distribuir entrenamientos de forma acertada y trabajar en cada entrenamiento las capacidades físicas ideales para que el equipo se recupere de forma necesaria antes del partido y se transforme en rendimiento o resultados. Una semana de tres sesiones lo ideal podría ser martes, jueves y viernes.
SESIÓN DE ENTRENAMIENTO
Es la parte más pequeña del entrenamiento y su distribución será diferente en función de los criterios del Cuerpo Técnico que realice la sesión.
Recorda que está planificación es un ejemplo de tantas que se realizan con resultados óptimos y debemos de buscar la que se adapte a nuestras creencias como entrenador y sobre todo nos de resultados. Como entrenadores es importante siempre estar abiertos a seguir formándonos e ir incorporando nuevas tendencias de entrenamiento.
Fuente: Fútbol en positivo.- 
Gimnasia Laboral o Pausas Activas para Empresas.



¿QUÉ ES LA GIMNASIA LABORAL O PAUSA ACTIVA?
La Gimnasia laboral es una actividad física realizada durante el horario de trabajo, en el local de trabajo y que dura 15 minutos. La implementación de estos movimientos busca actuar de manera preventiva y compensatoria la actividad desempeñada por cada uno de los integrantes de la empresa.

¿CÓMO OPERA LA PAUSA ACTIVA?
Atendida por profesionales de Educación Física, en el lugar de trabajo, adaptándose al espacio, número de trabajadores, tipo de trabajo, horarios en que convenga hacer pausa y otros, utilizando pequeños implementos: Bandas elásticas, mancuernas, balones, etc.
OBJETIVOS DE LA GIMNASIA LABORAL

*Orientar y corregir vicios posturales que se adoptan durante las tareas laborales.*Prevenir enfermedades derivadas de hábitos laborales.
*Reducir las tensiones y el dolor muscular.
*Aumentar la predisposición para el trabajo
*Desarrollar competencias tales como: Toma de decisiones, Voluntad, Flexibilidad, Orientación, Coordinación y otras

BENEFICIOS PARA LA EMPRESA
* Mejora el clima laboral
* Disminuye el ausentismo laboral lo que se traduce en una disminución de costos por licencias médicas
* Aumento de la productividad de los trabajadores

BENEFICIOS DE LA GIMNASIA LABORAL
*Fisiológico:
Ayuda en la disminución del índice de enfermedades psicosomáticas (fatiga, estrés y sedentarismo), ya que el ejercicio moderado provoca el aumento de la circulación sanguínea de la estructura muscular, mejorando de esta manera la oxigenación de los músculos y tendones, previniendo las lesiones por esfuerzo repetitivo y la secreción de Endorfinas (Hormonas del bienestar).