Saber el estado físico y de salud en el cual una persona se encuentra
puede llenar al individuo de orgullo, si es que se está sano, y puede
también prender los focos rojos y dar la alerta si se detectan síntomas
que demuestren una irregularidad en alguno de los rubros de la salud.
¿Qué es la Evaluación Morfofuncional?
Como su nombre lo indica, es una prueba mediante la cual se realiza
un examen del estado de salud y de las cualidades físicas del individuo.
A través de la medición de funciones biológicas que se realizan en
laboratorios específicos, este estudio general determina el estado de
salud, el grado de adaptación deportiva y la capacidad física de la
persona, identificando con ello, factores de riesgo que pongan en
peligro su capacidad de rendimiento y poder emitir así un diagnóstico
completo e integral.
La evaluación Morfofuncional se compone de las siguientes pruebas:
- Historia Clínica
- Pruebas Bioquímicas
- Diagnóstico Integral
- Examen Odontológico
- Ergometría
- Antropometría
- Nutrición
- Electrocardiografía
- Biomecánica
- Espirometría
- Psicológica
Se elabora una historia clínica para conocer los antecedentes
patológicos, personales y familiares, así como una minuciosa historia
deportiva de los examinados. De este modo se pretende identificar cuál
es su estado de salud y sus antecedentes deportivos.
Se realizan pruebas sanguíneas o de bioquímica, por medio de las
cuales, se miden los niveles de glucosa, colesterol, triglicéridos y
ácido úrico.
Posteriormente, el deportista se somete a un examen odontológico. En
ciertas ocasiones, el estado general que guardan nuestros dientes, si
presentan alguna enfermedad o alteración, se ve reflejado en el
padecimiento o tendencia a manifestar lesiones musculares en los
deportistas o individuos en general.
Para completar la evaluación del estado de salud general, se practica
un electrocardiograma en reposo, con el cual, se registra la actividad
del corazón y ello permite detectar o descartar cualquier tipo de
alteración en este órgano vital. También se aplica una prueba de
espirometría, la cual valora la capacidad pulmonar de la persona.
Si el médico que lo atiende no encuentra ninguna contradicción o
anomalía, continuarán los estudios sobre el aspecto físico. Viene
entonces la evaluación en el laboratorio de antropometría. Aquí,
mediante mediciones, se obtiene la composición corporal de grasa,
músculo, hueso y peso residual; así como las tendencias que tiene cada
persona en su constitución física o de acuerdo al deporte o actividad
física que realiza. También en este laboratorio, se estudia la
estructura y proporcionalidad de acuerdo al peso y estatura, éstos son
aspectos también considerados en los estudios y se les aplica una
somatoscopía, la cual permitirá identificar si existen alteraciones
esqueléticas. Esta valoración permite ubicar en qué tipo de deporte
pueden tener mejor rendimiento desde el punto de vista antropométrico.
En el laboratorio de ergometría, se establece la capacidad aeróbica y
anaeróbica para los diferentes trabajos. Se practican pruebas de
esfuerzo con la finalidad de descartar el riesgo coronario y su consumo
de oxígeno, lo cual se traduce en la resistencia que presentan para
determinadas cargas de trabajo. La también llamada prueba de esfuerzo en
una banda caminadora, evalúa la adaptación del corazón y mide la
capacidad física del individuo.
En el laboratorio de biomecánica se determina la fuerza y se realizan
mediciones de cinco grupos musculares o de los principales grupos que
intervienen en la práctica deportiva. La coordinación, velocidad de
reacción, el salto, la flexibilidad y la elasticidad en diferentes
posiciones, son también objeto de análisis.
Durante el proceso de la evaluación, el individuo pasa por un
laboratorio donde se le interroga sobre su alimentación. La información
obtenida se coteja con su historial deportivo y con base en las horas de
entrenamiento, el tipo de ejercicio, la frecuencia con que se practica,
las actividades académicas, laborales y la forma de trasladarse a sus
centros de estudio, trabajo y deporte; tomando en consideración su
estado de salud y su porcentaje de grasa y músculo, se hace un balance
energético para establecer una dieta ideal. Se entregan equivalencias en
el consumo de alimentos y a partir de sus gustos y disponibilidad,
pueden establecerse patrones de alimentación sana.
Posteriormente, en el laboratorio de diagnóstico integral se entregan
los resultados obtenidos a lo largo de todo el recorrido de la
evaluación. Este diagnóstico integral, orienta al individuo sobre un
acondicionamiento físico-deportivo adecuado, y es el objetivo final de
este examen.
Es importante destacar que esta evaluación permite al cuerpo técnico de cualquier disciplina deportiva tener los mejores deportistas para un mejor resultado después de un proceso de entrenamiento óptimo.
Fuente: Dirección General de Deporte Universitario UNAM

